TEXTOS

EDAD MEDIA

San Agustín: Confesiones

En las Confesiones San Agustín narra su proceso de conversión al cristianismo, tras una juventud de vida disoluta. En ellas dedica algunos capítulos a la música, y al papel que esta desempeña en la Iglesia.

 

Más fuertemente me habían aprisionado y sujetado los deleites tocantes al oído; pero Vos, Señor, me desatasteis otra vez y disteis libertad. Pero al presente, cuando oigo en vuestra iglesia aquellos tonos y cánticos animados de vuestras palabras, confieso que, si se cantan con suavidad, destreza y melodía, algún poco me aficionan; no tanto que me sujeten y detengan, sino de modo que los pueda dejar fácilmente cuando quiera. […] Pero me engaña muchas veces el deleite de los sentidos, al cual no debiera entregarse el alma de modo que se debilite[…]. Así peco en estas cosas sin conocerlo, pero después lo conozco.

También algunas veces cautelándome demasiado en este engaño, doy en el extremo contrario, errando en esto por exceso de severidad; algunas veces llega a ser tan grande este exceso de mi severidad, que quisiera apartar de mis oídos, y aún de toda la Iglesia, todo género de melodía […]

No obstante, cuando me acuerdo de aquellas lágrimas que derramé oyendo los cánticos de vuestra Iglesia, muy a los principios de haber recuperado mi fe, y contemplando que ahora mismo siento moverme, no con los tonos y la canturia, sino con las palabras y cosas que se cantan, cuando esto se ejecuta con una voz clara, y con el tono que les sea más propio y conveniente; vuelvo a reconocer que esta práctica y costumbre en la Iglesia es muy provechosa y de grande utilidad. Así estoy vacilando entre el daño que del deleite de oir cantar puede seguirse, y la utilidad que por la experiencia sé que puede sacarse; y más me inclino (sin dar en esto sentencia irrevocable ni definitiva) a aprobar la costumbre de cantar, introducida en la Iglesia, para que por medio de aquel gusto y placer que reciben los oídos, el ánimo más débil y flaco se excite y aficione a la piedad. Esto no quiera que yo conozca y confiese que peco y que merezca castigo, cuando me sucede que el tono y canto me mueve más que las cosas que se cantan, y entonces más quisiera no oír cantar.

[San Agustín; Confesiones, cap. XXXIII. BAC]

1- Averigua quién fue San Agustín y entre qué años vivió.

2- ¿Entre qué dos extremos se debate en cuanto al uso de la música en la Iglesia?¿Cuáles son sus razones?¿Por cuál acaba inclinándose?

 

Vida de Bernard de Ventadorn

Las vidas de los trovadores están a medio camino entre la biografía y la leyenda. Escrita bastante después de su muerte, esta nos proporciona un relato novelado de la vida de Bernard de Ventadorn.

 

Bernard de Ventadorn era del Limosín, del castillo de Ventadorn. Fue pobre por su nacimiento, hijo de un servidor que era panadero y encendía el horno para cocer el pan del castillo de Ventadorn. Y creció apuesto y diestro, y sabía escribir bellas canciones y cantarlas, y era cortés e instruido. Y al vizconde de Ventadorn le gustaban mucho él, sus canciones y su canto, y le hizo grandes honores. Y el vizconde de Ventadorn tenía una esposa bella y alegre y joven y gentil a quien le gustó micer Bernard y sus canciones y se enamoró de él y él de ella, de modo que hizo sus cantos y sus canciones para ella, por el amor que le profesaba y por el valor de su dama. Su amor duró largo tiempo antes de que el vizconde, amigo de la dama, y los demás se diesen cuenta. Y cuando el vizconde lo vino a saber, alejó a Bernard e hizo encerrar y custodiar a su esposa. Además obligó a la dama a despedirse de Bernard y le hizo decirle que se fuese y se alejase de aquella región. Y él se marchó y fue al palacio de la duquesa de Normandía, que era joven y hermosa y de gran valor y mucho se entendía de méritos y honor, y lo alabó con hermosas palabras. Y tanto le gustaron los vers y las canciones de micer Bernard que ella le recibió y le honró y le acogió y le hizo grandes alabanzas. Se quedó mucho tiempo en la corte de la duquesa y se enamoró de ella y la señora se enamoró de él y por este amor micer Bernard compuso muchas y hermosas canciones.


[Citado en Giulio Cattin; Historia de la Música, 2. El Medioevo. Turner Música]

1- ¿Dónde vivía Bernard de Ventadorn?

2- ¿Cómo era su origen?

3- ¿A qué se dedicaba?

4- ¿Quiénes le inspiraban sus canciones?

Anónimo IV: Sobre Leonin y Perotin

El llamado Anónimo IV fue probablemente un músico inglés que vivió en París y que escribió un tratado hacia 1275 en el que mencionaba a los compositores que habían estado activos en Notre-Dame desde finales del siglo XII hasta su época.

 

El maestro Leonin, por lo que se decía, fue un excelente compositor de organa, el cual escribió un gran libro de organa sobre melodías del Gradual  y el Antifonario para magnificar el servicio litúrgico. Este libro permaneció en uso hasta la época del gran Perotin, que lo abrevió y compuso cláusulas numerosísimas y mejores, dado que era un óptimo compositor de discantus, mejor que Leonin. El maestro Perotin escribió óptimas composiciones a cuatro voces, como Alleluia, […]. Escribió también conductus a dos voces […] y conductus a una voz. El libro o los libros del maestro Perotin permanecieron en uso hasta la época del maestro Robertus de Sabilone en el coro de la iglesia de Notre-Dame de París […].

[Citado en F. Alberto Gallo; Historia de la Música, 3. El Medioevo. Turner]

1-  ¿Qué son los organa?

2- ¿Qué tipo de melodías eran las del Gradual y el Antifonario?

3- ¿Cuál era la función de la polifonía en la Iglesia?

4- ¿De qué tipos de composiciones habla? Defínelos.

RENACIMIENTO

Baltasar de CastiglioneEl Cortesano

Castiglione expuso en su libro (publicado en 1528) las normas de educación que debía conocer todo hombre mundano. En su libro hay numerosas referencias musicales, que nos sirven para saber cuáles eran las costumbres en la sociedad italiana del momento.

 

Habéis de saber que a mí no me gusta el cortesano si no es todavía músico y si, además de entender y estar seguro de leer, no conoce varios instrumentos; pues, si lo pensamos bien, no se puede encontrar ningún reposo al trabajo ni medicina para almas enfermas que sea más honesta y elogiable que ésta, y sobre todo en la corte.


[Baltasar de Castiglione; Il libro del Cortegiano, citado en Claudio Gallico; La época del Humanismo y del Renacimiento. Turner]

Martín Lutero

En el prólogo a la edición de 1524 del Geistlichen Gesangbüchlein (Librito de cantos espirituales),  un repertorio de composiciones a varias voces para los servicios religiosos que se siguen cantando en nuestros días, Lutero muestra sus intenciones didácticas.

 

Ningún cristiano desconoce, a mi entender, que cantar himnos religiosos es una cosa buena y grata para el Señor; ya que de todos es conocido, no solamente el ejemplo de los profetas y de los soberanos del Antiguo Testamento (los cuales glorificaban a Dios cantando himnos y tocando todo tipo de instrumentos de cuerda) sino también aquella costumbre especial de la mayoría de los cristianos de cantar salmos desde el principio.[…] Por lo tanto, para empezar bien y animar a los que pueden hacerlo mejor, he reunido con algunos otros ciertos cantos espirituales para difundir por todas partes y promover el evangelio, que ahora por gracia de Dios ha recobrado fuerza; […].

Además estos cantos han sido adaptados para cuatro voces por el motivo que yo deseaba, que los jóvenes (aparte de eso, puedan y deban estar educados musicalmente y en otras artes) tuvieran a su alcance alguna cosa para que se deshicieran de sus cancioncillas de amor y cantos licenciosos y en su lugar pudieran aprender cosas moralmente sanas y de este modo someterse con alegría, como conviene al bien.

[Citado en Claudio Gallico; La época del Humanismo y del Renacimiento. Turner]

 

1- ¿Cuál es el nombre de estas composiciones, propias de la iglesia luterana?

2- ¿A qué se refiere Lutero cuando dice “el evangelio, que ahora por gracia de Dios ha recobrado fuerza”?

El Concilio de Trento

Entre 1545 y 1563 se celebró el Concilio de Trento, con el objetivo de promulgar diversas medidas destinadas a evitar la proliferación de abusos y relajamientos en la iglesia. Sus conclusiones respecto a la música fueron muy generales, y se dejó la responsabilidad de aplicarlas a los obispos de las diferentes diócesis.

 

Canon del Concilio sobre la música que se usará en la misa

Todas las cosas deben estar ordenadas de tal modo que las misas, se celebren con música o no, lleguen tranquilamente a los oídos y corazones de aquellos que las escuchen, cuando todo se ejecute con claridad y velocidad correcta. En el caso de aquellas misas que se celebren con canto y órgano, que en ellas nada profano se entremezcle, sino sólo himnos y alabanzas divinas. Debe constituirse todo el plan del canto según los modos musicales no para que proporcione un placer vacío a los oídos de tal forma que las palabras las entiendan claramente todos y así el corazón de los oyentes se vea arrastrado a desear las armonías celestiales en la contemplación del júbilo de los benditos […] También se desterrará de la iglesia toda música que contenga, bien en el canto o en la ejecución del órgano, cosas que sean lascivas o impuras.

[Citado en Donald J. Grout y Claude V. Palisca; Historia de la música occidental, I. Alianza]

 

1-       ¿A qué alude el texto con “no para que proporcione un placer vacío a los oídos, sino de tal forma que las palabras las entiendan claramente todos”?

2-       ¿A qué se refiere el texto cuando dice “que en ellas nada profano se entremezcle” o “toda música que contenga, bien en el canto o en la ejecución del órgano, cosas que sean lascivas o impuras?



 

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